Tamara

© Avril Lavigne, ‘Don’t Tell Me’

Esta es la historia de Tamara, una chica que aunque no ha tenido una vida fácil sigue luchando día a día como una auténtica campeona:

“Me llamo Tamara y os voy a contar mi experiencia. 

Desde primaria e estado sufriendo bullying; yo era la típica niña gordita y tímida que nunca expresaba sus sentimientos. Tenía a mi madre que siempre estaba trabajando y también tenia a mi abuelo, que hacía de padre para mi. Me llevaba a la escuela, íbamos a dar paseos por la ciudad en bicicleta, íbamos a comprar chuches… 

Al cabo de los años, mi madre encontró un novio que vivía en un pueblo. Él tenía campo, y no se podía permitir venir a la ciudad porque allí tenia su trabajo. Un 14 de julio nos fuimos a vivir al pueblo y también se vino mi abuelo. Al poco tiempo de llegar allí, mi abuelo se puso enfermo de cáncer. Lo volvimos a llevar a la ciudad, porque tenia el hospital al lado y porque él estaba mucho más agusto en la ciudad. Mi madre, cada día, bajaba a la ciudad a cuidarlo y no se despegaba de él. Yo tenía 10 años y no me enteraba de nada, mi madre solo me dijo que era un simple resfriado, que no le pasaba nada y que muy pronto se pondría bien. Pero los días iban pasando y él murió. 

Desde que él murió, yo empecé a adelgazar mucho, mis notas bajaban y no tenía amigos. Al cabo de 3 años me diagnosticaron anorexia nerviosa. 

Mi apellido “Hinchado” también era el causante de esa anorexia; todos los de mi clase se reían de mi. Incluso me pegaban. Sí, me pegaban, y yo me lo callaba y no les decía nada a mis padres. 

Cuando empecé la secundaria exploté. Me quejaba mucho de la tripa, y entonces no podía asistir a clase porque cada día iba de urgencias al hospital. Los médicos no me encontraban nada, tan solo que tenía anorexia y que estaba pasando por un mal momento. Ese curso lo suspendí y repetí. Me cambié de instituto pero las cosas no cambiaron mucho. No asistía a clase, no me podían poner notas y acabé ingresada en el hospital. Estuve 6 meses, 6 meses en los que no me podía mover la cama y estaba encerrada allí dentro. Cuando salí, mis compañeros seguían igual, y volví a recaer. 

Fueron unos años donde yo estaba encerrada dentro de un pozo y no podía salir. Cada noche lloraba y, cada mañana me despertaba y pensaba “supongo que hoy habré cambiado y seré más guapa” pero no. No cambiaba. 

Pero, ¿sabéis lo que me hizo cambiar? La música. La música es mi vida, mi inspiración, mi todo. Yo sin la música estaría muerta. Empecé a ser más fría conmigo misma y a obligarme a hacer cosas porque yo no me movía de la cama. No me podía mover de allí. 

Ahora soy diferente, soy una chica a la que ama la música y cada día se arregla, no para gustar a los demás, si no para gustarse a si misma

Todo este texto lo he escrito muy rápido y puede que no os enteréis de nada, pero lo que intento deciros es que si sufrís algo, un insulto, lo que sea, habladlo con vuestros padres y tutores. No os guardéis nada, por favor. Yo he perdido 3 cursos, 3 cursos donde ahora yo ya sabría que hacer con mi vida y yo creo que sería más feliz. 

Sed fuertes, muy fuertes. Yo siempre digo que todo lo bueno llegará, tarde o temprano, pero llegará. 

Os dejo mi Twitter por mi queréis contactar conmigo y para hablar de este tema. @tamaraviolin

Gracias por leerlo.

PD: para quien ha escrito este blog: gracias. Gracias por dar una oportunidad a todas esas personas que están sufriendo hoy en día bullying. Gracias.”

– Tamara

Un pensamiento en “Tamara

  1. Pingback: Historias reales: la lucha contra los trastornos alimenticios | Rise From The Ground | Stop Bullying

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